Hoy viajamos en la Historia. Atravesamos una puerta que nos conduce a otra época. Según Catastro esta vivienda es de 1900. Ya son años para una persona, pero no para una casa. La de historias que nos podría contar esta casa. Algunas me han contado a mí pero no es este el sitio para ´chismes´.
Una casa con porte, con prestancia, con solera. Una casa que dice ´aquí estoy yo´. En cuanto la vi por fuera sabía que me iba a gustar trabajar para venderla. No es fácil vender este tipo de casas. No es fácil en los días que corren. Hoy solo queremos lo ´nuevo´, lo instantáneo. Aquí hay que mirar más allá. Las posibilidades. Coger la esencia de la casa, su alma, y con poco que toques conseguir tu casa deseada, añorada, soñada.
La casa cuenta con 85 metros por planta. Tres plantas en total. La última, la más nueva, totalmente diáfana. Se renovó cuando se construyó todo el tejado nuevo de la casa. Momento en el que también se reformó el baño y parte del patio. El patio es uno de sus puntos fuertes también. No es grande. No es pequeño. Es justo para lo que es: disfrutar del sol de mañana tomando un buen desayuno, un aperitivo a media mañana o una cena viendo ese cielo estrellado de esta comarca del oeste cacereño tan desconocida todavía para muchos.
No voy a hablar de la ubicación de la casa dentro de lo que es el pueblo de Brozas. Los que se interesen por la casa ya sabrán que estamos en una de las mejores zonas del pueblo. De hecho, algo que me sorprendió gratamente cuando fui a ver la casa, fue ´la vida´ que había alrededor. Parecía que alguien había dicho ´acción´ y que todo el pueblo empezó a moverse para que yo sintiera que el día había comenzado con alegría.
Los que ya me conocéis profesionalmente sabéis que no tardo mucho en vender una propiedad. Y no pienso que esta casa vaya a ser una excepción. Me suena el teléfono. Será alguien que ya ha visto el cartel en la casa?
